jueves, 22 de septiembre de 2011

AGUJAS DE NÁCAR

Tiene latido
y tiene murmullo,
roza tus labios el viento y la noche,
caen las miradas,
cerca, se tocan.
Tengo la duda clavada en la piel.

lunes, 12 de septiembre de 2011

LA TORMENTA II

Diluvia.
No sé ve nada a través del cristal.
El baile frenético del limpiaparabrisas.
Me aparto, el asfalto resbala.
Abro la ventanilla.
Entra el agua como un torrente,
ilumina la noche.
Los destellos ciegan.
La tormenta,
también la tierra mojada,
reina en un reino de luces imposibles.
Me sorprende,
el viento aleja y acerca
la humedad sostenida por hilos invisibles.

martes, 30 de agosto de 2011

CANCIÓN DE VUELTA


Entra el agua con la sal y con las algas,
todo el mar de golpe,
moluscos y horizontes.
Habrá que alejarse
de los días en la costa,
tu piel está morena y tus ojos son tan dulces...
Las olas arremeten con su aliento,
dibujas en la arena el mapa del tesoro,
el almíbar del deseo.
Las canciones pop te invaden,
como me invade a mí el ruido del motor
y las estelas que surcan el cielo.
Escribo entrecortado,
me da por pensar que estoy soñando.
Abro la escotilla,
entra la luz del sol.

jueves, 25 de agosto de 2011

LA TORMENTA


La tormenta,
fue la tormenta.
Ahora lo entiendo.
Trajo la locura escondida en el trueno,
se clavó en mi estómago,
como una serpiente que envenena
el corazón de la manzana.
Fue la dulce voz,
también los ojos, quizá los labios.
La tormenta encadena destellos,
ruge, y, finalmente, dispara.
Sin avisar.
Ilumina la noche
con la virtud del relámpago,
descarga la lluvia que no cesa,
rompe el aire,
crea un vórtice donde soy yo mismo.
Sin refugios.
La piel mojada y abiertas las fronteras.

miércoles, 20 de julio de 2011

DE ADORMIDERA

Como si te escondieras detrás de un velo mágico,
como si la oscuridad formara parte de la profundidad de tus ojos,
así te descubro,
ausente y desconocida,
como un hermoso destino,
un sublime azar de violetas y nenúfares.

martes, 19 de julio de 2011

BEATITUD

La carretera espera
como un buda
que ha despertado a la verdad,
anuncia la liberación,
el camino de asfalto que no cesa.
Notas la herida,
la carne agrietada,
la lujuriosa excavación
de tu vientre.
Y el ritmo
chasquea los dedos,
nervioso, improvisado, negro.
Hay un horizonte
al otro lado de la línea que vislumbras:
noches de frío y piel,
viajes hipnóticos.
¿Quién eres?
¿Un tipo golpeado?
¿Un intruso?
¿Un vagabundo del dharma?
La frontera sigue estando
un paso hacia adelante.

lunes, 4 de julio de 2011

VOLANDO LEJOS, HACIA EL AIRE AZUL

                                                    a Manuel Chacón Calvo

Llega la tarde
y con ella llego a tu regazo.
Duermes el sueño de los mortales.
Respiro el mar,
el que te acuna,
el que trae tus versos
encerrados en una caracola.
El sur tiñe de azul tu rostro,
tu desconocido rostro,
porque el tiempo
aleja y acerca
con su brazo tembloroso
como el rayo.
Y la tarde también cae,
como el llanto
de un sol anaranjado,
que se despide,
atrapado ya en la noche,
esperando que la materia gris
de tu cuerpo
se una con la tierra,
tu tierra,
la que trae brisa de jazmines.