Mostrando entradas con la etiqueta POESÍA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta POESÍA. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de mayo de 2014

DE CRISTAL NEGRO

Colaboración en la revista Suspiro de Artemisa, en el número homenaje a Juan Ramón Jiménez.



jueves, 27 de febrero de 2014

OCÉANO

A este lado del oceáno,
donde habitan los reflejos y los sueños,
donde el dulce recodo del camino
se me antoja un lugar de añiles,
con ventanas de madera
y la brisa
respirando por sus grietas.
A este lado, digo,
llegan los aromas de la carne,
la sensual mirada,
la caricia.
A este lado del océano respiro.

jueves, 9 de enero de 2014

EL SUEÑO DEL MARINERO

La ballena.
El estómago de la ballena,
la casa dentro:
el baúl,
las mantas,
el arpón,
el sueño
dentro del sueño.
Moby Dick,
Herman Melville
y alguien
que dice su nombre
en imperativo.
Abandono tierra firme.
No espero nada
del mar;
si acaso
que
me traiga de vuelta
a la ballena.

jueves, 19 de septiembre de 2013

ME CELEBRO

Siendo así,
defendiendo el lugar que me pertenece
a este lado del mundo,
sumergido en palabras
que a veces se anudan y otras se enredan,
teniendo claro
que la claridad del día
es la luz,
y la noche atrapa,
puedo decir
sin temor a equivocarme
que estoy tocando el suelo,
que es algo así como tocar el cielo
pero sin dejar de pertenecer al mundo,
sin olvidar la hoja de ruta,
los itinerarios trazados,
los sueños por perseguir.
Sigo aquí y allí,
formando parte de la sustancia
pero también del cambio. 

viernes, 19 de julio de 2013

LA LLAMADA

Han pasado
los días,
el cuaderno está vacío
de palabras
con sentido:
La ropa tendida,
las flores que caen sobre tus pies,
tangos argentinos,
revistas de cine francés.
Bebo
cerveza fría,
suena el teléfono,
el hombre se ha confundido,
pero yo necesito
palabras
que llenen este vacío:
Es alguien que busca
un detective privado,
cree que su hijo anda metido en líos,
drogas y esas cosas,
malas compañías,
quizá el amor de una chica,
quién sabe,
dice el hombre con voz temblorosa.
Yo...
acepto el caso.

lunes, 14 de enero de 2013

ITINERARIO

A veces el suelo tiembla bajo los pies,
se dilata el tiempo,
la electricidad dinamita los sentidos
y las palabras buscan espejos,
el reflejo de una realidad que se desborda
en las ventanas,
esas que esconden vidas
ajenas, descubiertas, soñadas.
En la costa
suena la bocina de un transbordador,
el mar ruge.

miércoles, 9 de enero de 2013

CATARSIS


El viento humedece las copas de los árboles,
azota con fuerza el agua que viene del cielo,
mientras yo
observo
a lo lejos
el silbar de los pájaros
en las rocas desnudas.
La noche llega.
Tiene la dulzura de la fruta prohibida.
Adormece los ojos y me cubre de sueños.
Quietud.
No hay fuerza suficiente en el universo
para alejarme de aquí.

domingo, 16 de diciembre de 2012

AMNESIA


Como un latido eléctrico
debajo de los tejidos kársticos,
así te encuentro,
vibrante y sonora,
la voz aterciopelada en la noche invernal.
Llegan hasta aquí
los ladridos lejanos del parque,
el cielo deja caer una fina lluvia
y cubre tu rostro,
las hojas del otoño sobrevuelan.
Sonríes.
Brindamos.
Cierro los ojos.

martes, 20 de noviembre de 2012

EL TIEMPO

                            A Manolo Bores

El tiempo tiene brazos
y, como los ríos,
afluentes.
El tiempo llega y te deja
entre las manos
aroma a tierras del norte;
tiene voz y resuena
como un eco de la infancia,
sale a escena y te transforma.
Desde ese momento
eres un nómada,
un viajero de rumbos asonantes.

sábado, 25 de agosto de 2012

LA COSA PERDIDA


Llega el olor de la mañana,
café amargo y ojos somnolientos.
Tu cuerpo como una cafetera,
calor y aroma meridiano.
La noche tiene aristas,
fotografías de árboles y cielo,
asfalto húmedo y canciones,
palabras que saben a menta.
Hay un punto en el horizonte,
un lugar soñado y perdido,
que encierra todas las realidades posibles.
La cosa perdida anda despacio,
busca y añora su pequeño cielo.

domingo, 5 de agosto de 2012

EL RETO


Cuando te hagas a la idea
y mires el cielo con otros ojos,
entonces, volverán
las canciones de ese tiempo,
cuando las luces se enciendan a tu paso
y sientas el rugir de las batallas,
cuando el tiempo se detenga,
y tú cierres las ventanas,
y el viento frene su avance, su rabia,
cuando todo vuelva
y tengas las manos aferradas a tus piernas,
alejado de las rocas, del precipicio, del vacío,
cuando las banderas no sean banderas,
ni tengas que rendir cuentas,
cuando seas tú tu libertad y tu horizonte,
cuando tengas valor y rabia contenida
en las palabras,
entonces, volverán
las canciones de ese tiempo,
y serán tuyas,
serán tuyas tus manos y
será tuya tu voz.

miércoles, 1 de agosto de 2012

SALIR DEL ANONIMATO


En la carretera las palabras arden,
los arcenes arden,
el papel está arrugado por la lluvia
del amanecer,
tu nombre como un cuchillo,
tu nombre como un destello,
difuminado en las luces de las bombillas.
Ventanas que esconden
personas
que esconden
sus venganzas y victorias
celosamente.
Guardianes.
Cerraduras chapadas en oro.
Prefiero
desnudarme en los versos de Whitman,
bajar a las cloacas con Lorca,
sentir el golpeo seco
de las cuerdas de la guitarra
en mis dedos,
pasear junto a ti,
siguiendo los pasos de Thoreau,
tener la noche y el día,
la melodía y el viento,
tu voz y tus canciones,
tu celuloide de luces azules,
expandirme sin llaves ni cerrojos.
Quedarme aquí,
en el anonimato de los pasos futuros.

martes, 10 de julio de 2012

POÉTICA EN UN DÍA DE VIENTO


Como el tiempo que pasa,
así el viento se esconde en los recovecos de las calles,
y te sorprende
con una mirada intrigada
en los soportales de la plaza mayor,
o se dirige a ti,
con paso firme y luz en las manos.
Como el tiempo,
sencillamente desnudo,
anclado en las paredes de cal y barro,
dormido,
dispuesto a soñar.

miércoles, 14 de marzo de 2012

SUELO FIRME


Dice que la lluvia es pesada,
como su cuerpo mojado de los viernes.
Estira los brazos y las manos,
casi buscando la manzana de un árbol.
Muerde,
mordisco a mordisco,
la piel y el corazón.
Por las mañanas
el frío le hiela las pestañas,
los labios ateridos,
mientras cuenta
historias de batallas ganadas,
feliz la mirada.

viernes, 2 de marzo de 2012

PABLO GUERRERO ME DICE


Pablo
me dice que escriba,
lo dice cada vez que oigo
su voz profunda
al otro lado del hilo telefónico.
Conversaciones breves,
apenas dos minutos,
un saludo,
cómo te encuentras,
avísame cuando vengas por Madrid,
y escribe,
no dejes de escribir.
La primera vez fue en Sevilla,
una noche de viernes en La Carbonería,
después de un recital,
se acercó,
me dijo:
me gustan tus versos,
no dejes de escribir.
Ahora
que me cuesta tanto
anudar palabras,
pienso
en Pablo,
y me prometo a mi mismo
no dejarlo...

sentirme como una excavadora,
rastrear en los estratos del inconsciente,
acercar los labios y morderte,
buscar dentro y fuera de esta voz
que me pertenece y, a veces, me resulta tan extraña.

viernes, 3 de febrero de 2012

TU CASA ES COMO TÚ

Tu casa es como tú,
un lugar acogedor
que respira belleza y empatía.
Habla con normalidad,
huele a pan de nueces,
tiene ojos vivos
e inquietos
en las paredes.
Tiene
invierno
y tiene verano.
Tu casa es como tú,
o como estar
en un pequeño cuento de hadas:
un sofá que te mantiene quieto,
precavido y alerta,
un televisor que televisa cactus
que no hieren,
una puerta de armario donde reflejarse,
un arcón, una chimenea,
una guitarra,
una puerta blanca que te esconde.

martes, 15 de noviembre de 2011

TABÚES

Vienen de todas partes,
caen por su propio peso,
me rodean,
me tienen hasta los huevos,
insulto gratuito.
Tiro la primera piedra,
canta el gallo con su canto galaico
y los versos tienen aroma de fragilidad;
como las flechas que lanzan Carol y Lucinda,
esas que rompen cristales de vaho.
Siempre digo:
sobran sociedades actuales fumigadas por el artificio;
tú me tomas por loco,
y a pesar de todo sigo leyendo tus diarios.
Importa poco si lloras o lames los cuchillos,
aquí el cielo no es negro ahora y después azul,
ni todo es rojo en tus labios hechizados.
Tienes el carisma de los ganadores,
pero poco importa cuando la velocidad aumenta,
y tu pelo pierde el contacto con tu cuello,
y tus manos se topan con la resistencia de mi cuerpo.
Poco importa y nada queda de la cerveza fría en la nevera.
Poco importa y todo sobra.
Son tus tabúes los que frenan el rodaje de los días.
Son los dardos impasibles.
Siempre espero.

domingo, 13 de noviembre de 2011

LÍNEA 10

Fue en la boca del metro,
tú fumabas y mirabas la gente pasar,
y pasaba mucha gente.
Me senté a tu lado,
disimulé, mal, como siempre.
Me preguntaste la hora.
Era medianoche.
No recuerdo los detalles,
pasamos las horas deambulando.
Tu sonrisa desvelaba sorpresa,
mis dedos deseaban tocarte.
Llegó la hora de los dementes:
ruido, sirenas y cuerpos;
sólo cuerpos moviéndose
por las calles desiertas.
Nosotros no,
no éramos sólo dos cuerpos.
Éramos dos viajeros,
dos extraños al margen de la extrañeza
de conocerse sin más,
dos extraños que se buscan,
dos locos, quizá,
aburridos de un sino cansino,
tan sutilmente avocado al desastre.
La música bullía
desde algún sótano cercano,
un ritmo suave, tibio, luminoso.
Dijiste:
–Sabes...
me gustaba tocar el xilófono.
Abría los ojos,
miraba la luna llena,
y en la noche golpeaba
las láminas de madera,
verde, azul, rojo, naranja y amarillo.
–A mí me gustan las palabras–,
te dije.
Y ahora soy incapaz
de sacarlas de mi estómago.

viernes, 28 de octubre de 2011

MEJOR CONSTRUYE UN PUENTE

Cuando todo marcha mal
mejor construye un puente.
El abuelo
sabía bien lo que decía.
Y si es por arriba,
por encima de todo,
mucho mejor.
Aquí estoy,
en un día como hoy,
con la mente neblinosa,
con los dientes apretados,
la piel tensa,
los dedos tecleando
las palabras,
pensando la estrategia,
dibujando planos,
uniendo puntos invisibles,
anudando luces sobre el asfalto.
Piensa,
pequeño,
en materiales sólidos,
pero no en la piedra,
tus cimientos necesitan materias vivas.

miércoles, 5 de octubre de 2011

DÍAS RAROS

Leo un libro
que me sabe a poco,
la verdad.
Tiene orificios
que dejan escapar el frío;
como una tarde de otoño,
de esas que avecinan invierno.
Me deleito en el humo,
en el rostro
de una chica
que me viene a la memoria.
Saco una cerveza
bien fría,
enciendo la tele,
comedia romántica.
Joven periodista
y abogado adinerado,
llueve,
salen de un restaurante,
un coche los recoge.
Me detengo.
Recuerdo el libro,
su lectura como un cuchillo
cortando el aire que respiro.
El chófer,
la pieza que faltaba,
era eso,
había perdido el ritmo
de la narración;
el chófer
era la clave.
Vuelvo al género negro.
Es tan fácil distraerse
con el humo
y el rostro de una chica hermosa.